En abril nació nuestra hija en clínica Tabancura, producto de una infección pulmonar fallecío a las 17 horas de nacida... su venida a este mundo nos regaló el día más feliz de nuestras vida y su partida ha sido el más triste...
He querido compartir la pésima atención que viví en la maternidad de clínica Tabancura con la intención de tratar de evitar que otras futuras madres pasen por lo mismo que yo he pasado.
Nota: Clinica Tabancura NO cuenta con médicos de turno para las pacientes hospitalizadas en el area de maternidad.
Llegué a clinica Tabancura en estado delicado ya que tenía rotura prematura de membranas (con 27 semanas de embarazo), estuve hospitalizada más de 12 días ahí.
Por la perdida de liquido amniótico necesitaba cambios de apositos una cierta cantidad de veces al día y cada vez que usaba la “chata”.
Uno de esos días llega la enfermera de turno y en el minuto del cambio del aposito veo que me lo esta poniendo al revés, ella me estaba poniendo un paño azul primero y después para cubrir me puso el aposito blanco que supuestamente es el que absorbe (en forma contraria en como lo hacían las otras enfermeras)...
Entonces yo le digo: Porque me lo pone así?, todas las demás enfermeras me ponen el aposito blanco primero y después el azul
Enfermera: Tengo que ponerlo así, porque el aposito blanco no es estéril, solo el paño azul es estéril.
Yo le digo: Pero como? entonces todo este tiempo me han estado poniendo apositos no estériles?.
Enfermera: no se, así se lo debo poner.
Yo le digo: Por favor póngalo como lo hacen todas, porque el paño azul no absorbe y me voy a mojar.
Enfermera: OK.
Lo pone molesta, hace un ruido de molestia con la boca, se da media vuelta y se va, deja la puerta abierta del baño. (mi marido la sigue para preguntarle su nombre y es Margarita).
Luego le comento esto a la matrona de turno y no le da importancia, y la matrona me dice: "Pero comoooo, si todos los apositos que le estamos poniendo son estériles".
¿Como podré saber yo ahora si los apositos eran estériles o no?, es algo que nunca sabré.
Por ordenes del medico no podía levantarme al baño por ningún motivo.
Toco el timbre para llamar a la enfermera, me atienden, digo que quiero hacer pipi, me dicen: “En seguida va la enfermera a su habitación”... pasan 10 minutos... vuelvo a tocar el timbre, y vuelvo a decir: “Por favor, estoy que me hago pipi, necesito la chata”... pasan 10 minutos mas y al fin llega la enfermera.
Cada vez que tocaba el timbre se demoraban mínimo 20 minutos en llegar a mi habitación, ya sea para hacer pipi, darme algún remedio para los dolores, etc.
Durante toda mi estadía en la clínica mi mamá y mi marido tuvieron que turnarse para no dejarme sola.
No enseñan a las madres primerizas a reconocer una contracción.
El día que nació mi hija yo comencé a sentir dolores totalmente desconocidos por mi a las 6am, eran leves y hasta pensé que era por estar tanto en la cama... a medida que pasaron las horas se me hicieron mas intensos y ahí fue cuando llame a la matrona, la matrona vino y me examinó, me pregunto que cuantos de esos dolores yo había tenido en los últimos 20 minutos, le dije que hartos, como 12 o mas... y ahí ella se asustó y salió rápido a buscar el monitor.
A los 40 minutos después yo me estaba revolcando de los dolores, hasta llegue a vomitar solo de dolor.
Si el personal estuviera capacitado para enseñar a las futuras madres a reconocer las contracciones, me habrían evitado que llegue a ese nivel de dolor y que la cesárea se realice tan tarde y por ende se habría evitado que la infección hubiera avanzado a ese nivel en ese par de horas, la cesárea se realizó a las 9:30 am.
Cuando yo le pregunté a la matrona que como sabría yo que estoy con contracciones, solo me dijo: “va a sentir como que se le contrae una parte del abdomen y después se suelta”, nunca me hablo de minutos o cantidad por minutos.
Es imposible que una futura madre, que nunca había estado embarazada reconozca una contracción por si sola, ¿como iba yo a saber que síntomas podría tener?, ¿cuando asustarme, cuando no asustarme?... etc.
Nace nuestra hija, a las 17 horas fallece producto de la infección que atacó sus pulmones. El fallecimiento de un hijo es el dolor mas grande que puede vivir un ser humano.
Llegaba el momento del entierro de nuestra hija, mi herida se infectó, por lo que solicitamos prorroga para sacar el cuerpo, la clínica nos dio 3 días, pasaron esos días y mi herida estaba muy mal, abierta 100% y con fiebre, mi medico me prohibe salir de la clínica a enterrar a mi hija, por lo cual solicitamos una segunda prorroga a la clínica, conversé con la matrona de turno y ella fue a conversar con el director (para ayudarnos con la prorroga), esta fue la conversación que yo tuve con ella (su nombre es Viviana Pizarro Hoffart):
Ella me transfirió la conversación literal que tuvo con el director de la clínica, el señor Raúl Salvestrini.
Matrona: Oh sabe?, ya fui a hablar con el director y el me dijo “esa guagua sale de aquí mañana a primera hora!” y yo le dije: “Pero como puede ser asiiii, dejelos hasta el medio día que sea”, y el director dijo “OK, pero mañana sale de aquí antes del medio día”.
No se quien actuó peor, si el director en hablar de esa forma de mi bebe fallecida o si la extrema “honestidad” de la matrona al transferirme literalmente lo que dijo el director.
Yo me puse a llorar (más de lo que había llorado hasta ese momento), le dije: pero como? por favor, como pudo decir eso?, que mas podemos hacer?, yo quiero despedirme de mi hija, como no nos van a dar unos días mas?... rogando.
Matrona: Lo que pasa es que en el laboratorio de la clínica tenemos espacio para mantener solo un cuerpo... se imagina si fallece alguien mas?, no se puede.
Yo le dije: Que pasa si fallece alguien en este minuto?, me traes el cuerpo de mi hija aquí (refiriendome a la habitación)?.
Matrona: Si.
Yo solo lloraba después de eso... que decir...
Le dije: Pero como es posible? lo único que quiero es despedirme de mi hija como corresponde, nada mas... Hay capilla en la clínica o alguna sala donde podamos hacer eso?
Matrona: Claro, puede usar la capilla para eso.
Yo le dije: Si?, va a ser una media hora, entonces haremos una ceremonia pequeñita para para despedirnos de ella, solo estaremos mi mama, mi marido y yo.
Matrona: Claro.
No iría a enterrar a mi hija, pero la despediría en la “capilla” de la clínica y eso me dejo por lo menos un poco mas tranquila.
El día del entierro de mi hija y la despedida en la “capilla” de la clínica.
Me fueron a buscar en silla de ruedas y me dejaron en la “capilla”, estábamos mi mamá, mi marido y yo esperando en la “capilla” (solo nosotros tres nos despediríamos de nuestra bebe)... pero nadie nos llevaba a nuestra hija y no sabíamos que pasaba, entonces mi marido salió a averiguar que pasa y ahí le dicen que no se puede velar cuerpos en la “capilla” (en ese minuto supimos que se llamaba Oratorio) y nos dicen que tenemos que despedirnos de ella en esa sala donde preparan los cuerpos...
Que decir... ¿porque nos ofrecen el lugar sabiendo que esta prohibido?, la perdida de un hijo no es una experiencia fácil de sobrellevar, y situaciones como estas solo hacen la vivencia mucho mas dolorosa.
Tenía dolores en la herida misma y muchos dolores de estomago por la cantidad de antibióticos que tomaba.
Una tarde llamé a la enfermera para decirle que me duele algo, que no estoy segura si es el estomago o la herida, entonces ella viene con un analgésico para el estomago:
Yo le digo: Pero no podría verme bien para saber si el dolor es del estomago o de la herida?, es que no estoy segura que es lo que me duele.
Ella se va con el analgésico y vuelve con una inyección.
Enfermera: Ya, aquí le traigo una inyección para el dolor de la herida.
Yo le insisto: Por favor, necesito que me vea la matrona porque no se lo que me duele, como me pueden dar algo sin ni siquiera verificar o examinarme?
Ella se va con la inyección y nadie vino en los próximos 20 minutos...
A la media hora mi marido sale al pasillo y la matrona estaba sentada en el mesón y mi marido le dice: “Puede por favor ir a ver a mi señora que esta con dolores” y la matrona le dice: “Pero si la paciente rechazo los remedios”
Una reacción impresionante, me deja sin comentarios!
Una noche yo estaba en el baño, entonces entra la enfermera con mi dosis de remedios.
Ella me los dejó en la mesa auxiliar para que yo me los tome cuando salga del baño, en cuanto salí me los tomé, pero había un vasito (esos que usan para poner las píldoras) lleno de pelotitas chicas y llamamos a la enfermera para preguntar que era eso:
Enfermera: ese es el remedio que toma todas las noches.
Mi marido: OK, pero como se llama?
Enfermera: Es el mismo que tomo ayer.
Mi marido: Ok, pero como se llama el remedio que tomo ayer.
Enfermera: Haber, espereme un momento.
Ella sale de la habitación y al volver dice que es omeprazol.
Mi marido: Como le puede dejar una píldora abierta? (ella había dejado las pelotitas que van en el interior de la píldora de omeprazol sueltas y pretendía que me las tomara así).
Enfermera: Oh ya, se lo voy a cambiar.
La enfermera no sabia lo que me estaba dando y mas encima me deja el interior de la píldora para que me lo tome.
Como en todas partes, no son todas las matronas y enfermeras iguales, y por supuesto no deseo incluirlas a todas en la historia, excluyo a tres enfermeras y a la matrona Alejandra Becerra, que ha sido a mi parecer una excelente profesional y que lamentablemente le tocó turno conmigo ya al final de mi hospitalización.
Nunca había estado en clínica Tabancura, mi dr. se equivocó muchísimo en llevarnos a esa clínica, independiente del desgarrador dolor de perder a nuestra hija, la atención en clínica Tabancura fue horrible y la peor experiencia que he tenido en mi vida con respecto a hospitalización/atención.